El lanzamiento de mi libro…y lo que nadie vio

Hace un año publiqué mi libro.

Y si soy honesta… no fue como lo imaginé.

En mi mente lo veía grande. Elegante. Con luces. Con personas de pie.

Con abrazos.

Con celebración.

Pero la vida tenía otros planes.

Hubo situaciones familiares. Hubo pausas. Hubo silencio.

Hubo momentos donde me pregunté si había sido el tiempo correcto.

Y sin embargo… hoy entiendo algo.

Los sueños de Dios no mueren.

Solo maduran.

Este libro no nació de una estrategia.

Nació de una herida.

Nació de caminar por oscuridad.

De sentirme perdida por dentro mientras por fuera parecía que todo estaba bien.

Nació de regresar a casa.

Y ahora, mientras preparo su lanzamiento de una forma más consciente, más intencional, más alineada… me doy cuenta de algo poderoso:

No estoy lanzando un libro.

Estoy lanzando una parte de mi alma.

Estoy lanzando un mensaje que sé que no es solo mío.

Es para la mujer que siente que se fue demasiado lejos.

Es para la líder que logró todo, pero todavía siente un vacío.

Es para quien necesita recordar que siempre se puede regresar.

He pensado hacerlo en un lugar elegante aquí en Santa Rosa.

He pensado en el escenario.

He pensado en las palabras que voy a decir.

Pero lo más importante no será el lugar.

Será la verdad.

Este lanzamiento no será perfecto.

Será real.

Y si algo he aprendido en este proceso es esto:

Cuando Dios te da un mensaje, no es para guardarlo.

Es para entregarlo.

Estoy lista.

No porque todo esté perfecto.

Sino porque entiendo que el propósito no espera condiciones ideales.

Si este libro toca una sola vida…

habrá valido todo.

Gracias por caminar conmigo este proceso.

Esto apenas comienza.

— Hilda

Siguiente
Siguiente

Estoy apunto de ser súper vulnerable….